Diez preguntas para un buen diagnóstico.En general, los periodistas hacemos preguntas. Es casi con toda certeza la principal destreza que debemos poseer o desarrollar. Así es para mí también. Salvo los martes. Ese día lo dedico entero a responder las consultas que envían nuestros lectores a tecnologia@lanacion.com.ar He practicado esta rutina por más de 10 años. Varios miles de cartas después, hay algunas cosas que he aprendido sobre cómo enfrentarse con un problema en la computadora, el smartphone o la cámara digital. Me debo, lo sé, compilar un día los casos sin par, los más extravagantes y, si las hubo, las no menos exóticas soluciones que, más por azar que por pericia, pude encontrarles. Sí, la intuición, ese integrador automático de toda nuestra experiencia que acierta en un instante sin proponérselo, es la mitad de las veces el camino que me lleva al diagnóstico exacto. Suele aparecerme la solución de golpe y por la mañana, al despertar. Mi cerebro ha trabajado en segundo plano, es obvio, y ha resuelto el acertijo. El argumento de esta columna, sin embargo, es de otro orden, más práctico: qué preguntas hacerse cuando encontramos un error y cómo podemos ayudar en la tarea al técnico que consultamos. Estas preguntas han surgido de la práctica: imagínese diagnosticar un problema en una maquinaria en extremo compleja, de las más complejas que ha desarrollado el hombre y sin duda de las más complicadas que utilizamos en la vida diaria, sin tener acceso directo a ese equipo, sin verlo o tocarlo; ni hablemos de desarmarlo. Todavía más: el problema es relatado por una persona que está asustada, enojada o ambas cosas. Las interpretaciones emocionales son frecuentes y comprensibles, pero nublan la esencia de la falla. O su origen. El enigma es muchas veces inextricable. No obstante, un intercambio de preguntas con el desesperado usuario suele concluir en una imagen más enfocada de lo que está pasando. 1. ¿Es realmente lo que parece? 2. ¿Se puede replicar? Así que una pregunta fundamental es: ¿puedo hacer que la falla aparezca voluntariamente? Si es así, las condiciones en que el problema se presenta deben incluirse en el informe. Aunque parezcan insignificantes. Por ejemplo, una vez alguien me llamó por teléfono al borde del pánico porque su pantalla se había invertido. Y, obviamente, tenía una entrega urgente. Entonces le pregunté si tenía una PC de cierta marca. "¡Sí! ¿Cómo sabés?" "Apretá el siguiente atajo", respondí. Lo hizo y la pantalla volvió a la normalidad. Esas son las cosas que te hacen quedar como un gurú, jedi o ninja. La verdad era que ya me había encontrado con ese cuadro en varias ocasiones en la Redacción en unas computadoras cuyas placas de video implementaban una serie de atajos de teclado para rotar la pantalla. Mi interlocutor había presionado uno mientras trabajaba, por error. Sólo que no sabía que tales atajos existían. Marca, modelo, versión del software y las condiciones en que la falla se presenta son clave para el diagnóstico. Pregunta importante: ¿instalé algo -hardware o software- antes de que el problema apareciera? 3. ¿Qué me está diciendo? No una sino muchas veces he recibido consultas donde me dicen que un programa no arranca, que sale un cuadro con un cartel y se cierra todo. "¿Qué está pasando?", me pregunta con desasosiego mi interlocutor..., pero no me envía el mensaje de error. Curioso como suena, quizá la respuesta estaba en ese pequeño cartel. La jerga informática nos ha ido enseñando a darle OK o Cancelar sin leer la noticia. ¿Para qué, si no se entiende nada? Es verdad, pero para quien intenta hacerse una idea de lo que está pasando, esas pocas líneas de slang informático son la clave de todo. A veces, el mensaje está numerado. Esa cifra permite llegar en un paso a la raíz del conflicto. La razón es simple: todo en el mundo digital está numerado, incluso los errores. 4. ¿Se rompió la computadora? 5. ¿Hace calor acá? El exceso de calor debe ser siempre un factor por tener en cuenta en los equipos cuando presentan fallas, sobre todo las más brutales. Además, el calor acorta la vida de los circuitos. Si no causa el problema hoy, lo hará más adelante y a mayor costo. Nunca es una buena idea. 6. ¿Serán las memorias? Si la máquina se reinicia sola, lo primero que hay que establecer es si las pantallas azules están activadas ( Mi PC> Propiedades> Opciones avanzadas> Inicio y recuperación ; allí sacar el tilde a Reiniciar automáticamente ). De fábrica no lo están y si la detención se originó sólo por causa de un controlador conflictivo nunca nos enteraremos. Las pantallas azules ofrecen un mundo de información que el usuario encontrará horrísono, pero tomar nota de esos datos es la forma más rápida de encontrar la solución. Debe tenerse en cuenta que las computadoras no saben cuándo el sujeto sentado ante la pantalla es un ingeniero en sistemas, así que tienen la costumbre, a veces irritante, de emitir mucha jerga todo el tiempo. La máquina con problemas de memoria se reiniciará sin pantallas azules, una suerte de fojas cero lacónico e inapelable. Es hora de descargar Memtest86 ( www.memtest86.com ) y verificar la RAM. Memtest86 no parece sencillo para el usuario sin experiencia, pero no es para nada imposible. Se obtiene del sitio un archivo ISO, es decir una imagen de disco, y se lo graba en un CD. Si no se cuenta con un programa para quemar CD, el CDBurner XP ( http://cdburnerxp.se ) es gratis y hace perfectamente bien su trabajo. Luego se inicia la PC desde este CD y el examen de memoria arranca de inmediato. Si hay errores aparecerán listados en el centro de la pantalla. Y si los encuentra es porque los hay. Hora de reclamar. Las memorias no se reparan; hay que cambiarlas. 7. ¿Está al día? Los controladores tampoco deben dejarse añejar, aunque aquí conviene leer un minuto la documentación antes de proceder. Por ejemplo, si nuestra placa de video es de 2005 y anda fantásticamente con nuestro jueguito favorito de 2006 con los controladores de 2007, es muy probable que las actualizaciones no traigan algún beneficio. ¿Por qué? Porque la placa ya está discontinuada y los drivers traen mejoras para los dispositivos que salieron en 2009 y 2010. En este caso, mi política es: si anda bien, mejor no innovar. Pero sólo con controladores, jamás con los demás paquetes de software. No hablo de comprar versiones nuevas, que pueden ser excesivas para nuestro hardware, sino de actualizar los programas que tenemos con las correcciones que salen regularmente. En todo caso, si aparece un error, si algo empieza a andar mal, otra pregunta por hacerse es ¿tengo todo actualizado? Si no es así, poner el sistema y las aplicaciones al día podría ser la única solución que necesitamos. 8. ¿Y si es un virus? Lo cierto es que es mucho más fácil mantener los virus a raya que detectarlos una vez que ingresaron al equipo. Es decir, puede haber malware en la máquina aunque los programas de defensa indiquen que no. Una cosa es segura: si sospechamos que podría haber un virus, entonces la posibilidad de que esto sea así es muy alta. Aunque no necesariamente es lo que está causando que los videos se reproduzcan entrecortados o el Medal of Honor no arranque. Empezar pensando en los virus descarta causas mucho más comunes. Es una pregunta válida cuando el rendimiento del CPU o la velocidad de transferencia con Internet se desploma, pero en general, antes que los invasores, están los errores humanos, de configuración, la falta de actualizaciones y el exceso de temperatura. 9 ¿Ve lo que pasa? 10. ¿Esto, eso o aquello? |
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