Existe una economía sumergida en el mercado negro de la red.Symantec ha presentado el informe ISTR sobre la situación de la ciberdelicuencia y sus consecuencias. Los actuales ciberdelincuentes, que son cada vez menos piratas informáticos, obtienen sus beneficios de nuestra información personal de manera muy sencilla. Las tarjetas de crédito son su objetivo principal y la información que de ellas se obtiene se vende en el mercado negro a precios realmente sorprendentes (entre 0,06 y 30 dólares) y supone el 32 por ciento de todos los bienes a la venta en este cibernegocio. La información confidencial de las cuentas bancarias representa un 19 por ciento de estas amenazas. Cuando se comenzó a llevar a cabo este delito, el ciberdelincuente solo pretendía crear caos elaborando virus, pero ahora los fines son altamente lucrativos. De hecho, un 78 por ciento de los ataques online incluye un componente financiero. El director de Marketing de Symantec, Javier Ildefonso, explica que “el ciberdelito puede superar los ingresos del tráfico de drogas a nivel internacional ya que uno de cada cinco consumidores online ha sido víctima de este abuso”. Según Ildefonso, “los estafadores utilizan mecanismos de ingeniería social para obtener los datos de las personas sin que estas se den cuenta. En una conversación que se puede mantener con cualquiera, eres capaz de revelar la información necesaria para que intercepten tu información bancaria y bloqueen tus cuentas”. Por otro lado, el informe evalúa los mensajes spam y los ataques pishing datando que 9 de cada 10 correos electrónicos son fraudulentos y que este tipo de mensajes sigue utilizándose porque funciona, ya que “ofrecemos información sobre nuestras cuentas, solicitamos productos farmacéuticos o nos apuntamos a planes sin valor para trabajar desde casa”, apunta el director de Marketing de Symantec. Hay que tener especial cuidado con los menores ya que ellos también son susceptibles de ser engañados por estos malhechores. Aproximadamente 1 de cada 7 jóvenes en edades comprendidas entre los 10 y los 17 años ha recibido alguna propuesta de tipo sexual a través de Internet. Al contrario de los delitos financieros, con un delito de depredación se puede llegar a poner en peligro la identidad física de la víctima. “Para evitar estas situaciones de peligro, es necesario utilizar un suite de software de seguridad de primera clase, mantener la vigilancia del sistema operativo y del navegador, no hacer clic en enlaces de remitente desconocido y hacer copias de seguridad de los datos importantes”, concluye Javier Ildefonso. |
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